Mezcla la glicerina con la goma xantana hasta humectar bien. Añade poco a poco el hidrolato (mejor romero) mientras bates hasta formar un gel fluido.
Incorpora el aloe y el aceite de jojoba. Mezcla.
Añade los tensioactivos suaves: betaína de coco y coco glucoside. Remueve sin batir en exceso para no espumar.
Calienta al baño maría suave (máx. 40–45 °C) para homogeneizar. Deja enfriar < 40 °C.
Disuelve aparte el ácido salicílico en un poco de glicerina/propilenglicol o alcohol de farmacia (solución previa) y agrégalo. Añade piroctona olamina, zinc PCA, pantenol, niacinamida y el conservante. Mezcla.
Añade los aceites esenciales anticaspa (árbol de té, romero, lavanda, cedro).
Ajusta el pH a 5.0–5.5 con ácido láctico (gotas). Mide y corrige si es necesario.
Envasar en frasco con tapón disc-top o bomba. Reposar 24 h.
Variaciones
Caspa grasa: reduce jojoba a 0.5–1 g y aumenta coco glucoside +2 g (resta del hidrolato).
Cuero cabelludo sensible: sustituye salicílico por extracto de sauce o baja a 0.2 g; aumenta lavanda.
Más espuma suave: +2 g betaína (resta del hidrolato).