Aprendiendo a cuidarme

Ambientadores de varillas: El perfume constante que contamina el aire

Los difusores de varillas o mikados se han convertido en un clásico para mantener la casa perfumada de forma continua y sin necesidad de enchufes. Colocados estratégicamente en el salón, el baño o la entrada, prometen crear una atmósfera agradable y acogedora gracias al líquido aromático que absorben y evaporan los palitos de ratán.

Ambientador de varillas o mikado en una balda

Sin embargo, a diferencia de lo que muchos piensan, el hecho de que no utilicen calor directo no significa que sean inofensivos. La evaporación pasiva y constante de estos líquidos libera sustancias químicas directamente al aire que respiramos cada día en espacios cerrados y estas sustancias pasan directamente a nuestro torrente sanguíneo.

¿Qué ocultan los líquidos de los mikados comerciales?

Para conseguir que el aroma se mantenga durante semanas y viaje por toda la estancia, los fabricantes no solo utilizan esencias, sino una compleja mezcla de químicos sintéticos y disolventes:

Qué produce la exposición continua en el ser humano

Al estar situados en espacios cerrados donde pasamos muchas horas, la inhalación silenciosa de estos vapores puede pasar factura a nuestra salud:

  1. Irritación de las vías respiratorias: Las partículas volátiles y los disolventes entran en contacto directo con las mucosas nasales y bronquiales, provocando irritación, rinitis, tos seca o agravando crisis en personas asmáticas.
  2. Cefaleas y fatiga mental: La presencia constante de COV en el ambiente cerrado del hogar es una causa muy común de dolores de cabeza recurrentes, mareos y sensación de pesadez o niebla mental.
  3. Disrupción endocrina: Los ftalatos y otros fijadores químicos actúan como alteradores hormonales, interfiriendo de manera sutil en nuestro sistema endocrino y metabólico a largo plazo.

La alternativa saludable y casera

Si te encanta tener la casa con un toque aromático pero quieres cuidar la salud de tu familia y la calidad del aire interior, la mejor opción es elaborar tu propio mikado natural. Utiliza un frasco de cristal bonito, varillas de ratán natural y rellénalo con una mezcla de alcohol de 96º (o vodka), un chorrito de agua y unas 20-30 gotas de tus aceites esenciales 100% puros favoritos (como lavanda, eucalipto o cítricos). ¡Un ambientador limpio, seguro y totalmente libre de tóxicos!